Uno de los temas estrella de los últimos meses viene siendo la salud del comercio internacional. Están pasando muchas cosas en el mundo: Trump habla de aranceles, hay guerra entre Israel e Irán, no hay un final a la vista en el conflicto entre Ucrania y Rusia… La verdad es que es complicado que haya cierta estabilidad en un mundo como en el que nos encontramos ahora, pero no cabe la menor duda de que las empresas de todo tipo lo siguen intentando a pesar de todas las dificultades que la política internacional está poniendo, que da la sensación de que son más que nunca.
España tiene socios comerciales de primer nivel alrededor de todo el mundo. Disponemos de una ubicación estratégica dentro del tablero internacional porque somos la puerta a entrada a Europa desde el sur y el estrecho de Gibraltar pasa justo por la punta inferior de nuestra península. Y también disponemos de productos por los que todo el mundo pelearía: jamón ibérico, quesos, vino, aceite de oliva… y recursos naturales como la pizarra. Podríamos decir que lo único que no tenemos es petróleo. De ser así, seguro que también nos encargaríamos de exportarlo. Somos un país que tradicionalmente ha sabido vender lo que ha producido.
¿Cuáles son nuestros principales socios? La verdad es que estos se encuentran en el interior del Viejo Continente. Países como Francia, Alemania, el Reino Unido, Italia o Portugal son socios fundamentales por una simple cuestión de distancia, pero la verdad es que hay muchos más países con los que hacemos negocio a diario. Dos de los ejemplos más claros son Estados Unidos y China, los dos países más poderosos del mundo y que hacen que nuestra marca a nivel mundial sea todavía más reconocida. A pesar de que estamos a una gran distancia de ellos, el comercio es estable y nos suele proporcionar buenas noticias a nivel económico.
La construcción, una garantía de negocio para el sector del transporte
Ya sabéis que el negocio de la construcción es uno de los sectores más importantes de nuestra economía. Lo ha sido siempre y, aunque hace casi dos décadas pasáramos por una situación de crisis económica mundial en materia de ladrillo, la recuperación ha sido buena y la salud del sector es sólida. Ni que decir tiene que esto va a tener una influencia directa en el transporte porque la movilización de materiales de construcción que se realiza en el interior de nuestras fronteras, desde España hacia fuera y desde otros países al nuestro es tremenda. Y es que no cabe duda de que en España sigue haciendo falta contar con materiales como estos.
Os preguntaréis cómo es posible que, en España, después de todo lo que se ha levantado en los últimos 60 o 70 años, siga haciendo falta levantar todavía más edificios. La explicación se encuentra, en buena medida, en la rehabilitación de edificios que ya se han quedado antiguos y que hay que reformar o que directamente se eliminan para levantar otros nuevos. Como es lógico, eso obliga a las empresas que se dedican a la construcción a contar materiales que se extraen lejos de donde tienen que levantar el edificio y para lo cual necesitan medios de transporte que sean eficaces y lo menos costosos posible.
Vamos a ver alguno de los datos que tiene que ver con la adquisición y venta de materiales de construcción en España. En primer lugar, diremos que Estados Unidos adquirió 2.367 millones de euros de materiales de construcción durante el año 2024. Estamos hablando de una cantidad que es fundamental para el sector y que, en caso de que no existiera, provocaría la pérdida de cientos y cientos de puestos de trabajo en España. En cualquier tipo de negocio, hacer tratos con un país de cerca de 400 millones de personas y que tiene un poder económico tan grande es siempre una buena idea que se debe prolongar en el tiempo.
Por otro lado, nos encontramos con los materiales que España importa. Un buen ejemplo de ello es la madera, que no solo se importa para construir determinados tipos de edificios, sino también para la elaboración de muchos de los muebles que más tarde van a formar parte de nuestras distintas estancias del hogar. El portal web Maderea hizo un estudio en el que pone de manifiesto cuáles son las especies de madera más importadas en España. La madera de pino es una de las principales y proviene de Escandinavia. En concreto, de dos países como lo son Suecia y Finlandia.
Tanto en el caso de las exportaciones como en el de las importaciones, contar con buenos sistemas de transporte son elementales.
El sector de la construcción no sería tan eficiente ni llevaría tan a rajatabla la ejecución de sus proyectos si no existiera un sistema de transporte de materias primas que fuera realmente efectivo. Y a los sectores de la construcción de otros países les sucede lo mismo. La línea logística que maneja esta actividad económica es uno de los eslabones que las empresas del sector más están cuidado en opinión de los especialistas de Star Cargo, una entidad madrileña que destaca por ofrecer medios de transporte marítimos, aéreos y terrestres, además de distintos servicios aduaneros. En España, gracias a esto, somos más rápidos que nunca a la hora de obtener materiales para la construcción y a la hora de venderlos.
Una apuesta evidente por la calidad de vida
En los momentos en los que estamos, mucha gente ha decidido dar un paso adelante en lo que tiene que ver su calidad de vida, sobre todo a causa de la pandemia, un momento en el que tuvimos una conexión muy grande con nuestra casa y que nos hizo empezar a ver algunos de sus defectos y algunas de las cosas que nos privaban de la calidad de vida que merecemos. Esto nos podría conducir a dos escenarios: que quisiéramos cambiar de vivienda y mudarnos a una nueva… o que quisiéramos acometer alguna reforma en la vivienda que estamos habitando y de la que no nos gustaría marcharnos.
La gente valora más que nunca todo lo que tiene que ver con el hogar y la calidad de vida. Se tienen en cuenta distintas cosas en el interior del hogar para conseguirlo: el espacio con el que se cuenta, la calidad de los muebles con los que vamos a vestir las distintas estancias, el barrio en el que se encuentra la vivienda, los servicios que se encuentran cerca de ella… Como veis, todo cuenta a la hora de determinar si una vivienda es idónea para que hagamos vida en ella o no. El hecho de que tenga espacios como el jardín, una piscina o garaje también cuenta. Y mucho.
Tened en cuenta que la mayoría del tiempo de un día lo pasamos en casa. Ni que decir tiene que ahora más que nunca, sobre todo si tenemos en cuenta que mucha gente trabaja desde casa y esas 8 horas que pasaban fuera, en la oficina, ahora pueden ser gastadas en el hogar. Todo el mundo prefiere trabajar en casa a hacerlo fuera porque sabe que ahí se puede cuidar mucho mejor de la calidad de vida y de la comodidad. Cuando esa apuesta por la comodidad es sólida en el hogar y solemos teletrabajar, la calidad de nuestro trabajo es mejor que la que podemos hacer en la oficina.
Que esto siga siendo así es lo que va a permitir que todo lo que tenga que ver con el transporte de materiales de construcción esté a la orden del día de aquí en adelante. Y siempre está bien saber que los servicios que se encuentran ligados a este tema sean más eficaces que en ningún otro momento anterior. La verdad es que nos encontramos en una situación inmejorable para intentar, por un lado, ampliar el parque de viviendas de nuestro país y, por el otro, rehabilitar lo que haga falta, que son muchos los edificios y casas de España que necesitan una mejora en este sentido a causa de las décadas que hace desde que se levantaron.
España siempre ha sido uno de los países más fuertes del mundo en materia de construcción y todo parece preparado para que siga formando parte de los países líderes en este sentido. Es verdad que este sector ya no cuenta con el liderazgo con el que contaba hasta antes de la crisis económica que comenzó en el año 2007 y que se extendió hasta bien entrada la década siguiente, pero sigue siendo muy competitivo en un país en el que el turismo es el principal aspecto económico y el líder absoluto en materia de Producto Interior Bruto y de generación de beneficios. De hecho, la construcción es el «primero de los mortales» en ese sentido. Y tiene una base mucho más sólida que de la que podía presumir hace tan solo un par de décadas.